El amor me enseña a no amar. rnrn rnrnAiub. Ioug. Ayub. Ainou. Aiou. Tuve la misma dificultad para pronunciar su nombre árabe, que para entender que nuestro amor no era posible en un mundo imposible. Este nombre vino a destruir, de algún modo, mi occidente. rnrn rnrnInicialmente, este proyecto tenía el propósito de salvar a un hombre que se encontraba en una situación vulnerable, y que ese hombre me salvara a mí de la soledad. Hice un viaje a Tánger (Marruecos) para buscarlo, casarme con él, darle mis papeles de sudaca europeizada y hacer una nueva obra a partir de eso. rnrn rnrnPero apareció Ayoub y el proyecto se desplomó. Su nombre (“el retornado” o “el arrepentido”) es muy popular en los países islámicos: 615 niños así llamados fueron asesinados por el estado sionista de Israel en la franja de Gaza. rnrnPor esos muertos le pongo tu nombre a esta obra que habla de ti, de colonialismo, de Palestina. rnrn rnrnY de todo lo que quiero matar dentro de mí. rnrnMarina Otero rnrn rnrnTexto y dirección: Marina Otero rnEn escena: Ibrahim Ibnou Goush & Marina Otero rnCámara: Florencia de Mugica rnCoordinación técnica y técnico en gira: Giancarlo Pia Mangione rnrnDiseño de iluminación: Facundo David rnDiseño de Sonido: (TBC) rnEdición de vídeo: Daniela García rnSupervisión de textos: María Velasco rnColaboración: Javier Montero rnTraducción al Dariya: Farah Hamdaoui Kadaoui rnFotografía: Andrés Manrique rnrnProducción general & ejecutiva: Mariano de Mendonça rnDistribución internacional: Tecuatro – PTC Teatro – Otto Productions rnrnAgradecimientos: Nuria Güell, Adrián Carrasco, Andrés Manrique, Somaya Taoufiki. rn